Palacio de la Diputación de Palencia


El palacio de la Diputación de Palencia es un importante edificio modernista con elementos neoclásicos y neorrenacentistas y con influencias neobarrocas, arquetipo de las construcciones modernistas de la Palencia de inicios del siglo XX. Fue inaugurado el 19 de octubre de 1914. El proyecto lo llevó a cabo el arquitecto palentino Jerónimo Arroyo, este edificio es quizá su obra maestra. Es el edificio que acoge a la institución de la Diputación Provincial de Palencia, que gestiona el Gobierno y la administración autónoma de la provincia.
En el 2015 se llevó a cabo la restauración de la fachada principal, molduras, cornisas, flameros y pináculos de piedra, mediante reintegraciones y posterior entonación de los mismos.

Presenta aspectos parecidos al Palacio de Monterrey de Salamanca. Está construido en piedra de Hontoria, ladrillo, hierro y cristal. 
De la estructura es de destacar la parte central de la fachada principal, en piedra ricamente decorada. Está dividida en dos secciones horizontales y tres verticales; en la parte inferior (más pequeña) se abren tres grandes portones rematados por sendos arcos de medio punto rematados con tres ménsulas y separados entre sí por columnas prismáticas también decoradas con ménsulas. La parte superior posee un balcón de fina decoración del que cuelgan tres tapices con los escudos de Palencia y su Diputación, tres ventanales situados en la vertical de los portones dan acceso al balcón, estas ventanas están decoradas con columnas corintias, y coronadas por arcos de medio punto, guirnaldasy estatuas de diversas alegorías.
Por último en la cornisa destaca un elegante grupo escultórico central que representa a dos palentinos arropados por la alegoría a Palencia que los protege y sostiene un escudo de la provincia. Destacan también los dos pináculos que se hallan en los extremos de la pared. De esta pared de piedra salen dos pasillos de ladrillo decorados con piedra artificial en los alféizares y jambas de los ventanales y en los bordes de la cornisa (que también dispone de pináculos), estos pasillos finalizan en dos torres de unos 15 metros de altura decoradas como los pasillos y rematadas en su parte alta por esbeltos pináculos. Estas torres se unen mediante dos pasillos que confluyen en una tercera torre creando así en el interior un amplio patio. Las ventanas que dan a este patio ocupan prácticamente la totalidad del muro permitiendo una gran iluminación en el interior y dotando al patio de gran barroquismo.